domingo, 15 de septiembre de 2013

¡Viva México!


Varias veces he escuchado que como México no hay dos. Qué orgullo sentirse y ser mexicano. En este día en que nos preparamos para unir nuestra voz esta noche y juntos manifestar la alegría de poder celebrar un año más nuestra independencia, podremos gritar “viva México”, “viva la Virgen de Guadalupe”.
Por todos lados resalta a nuestros ojos el variopinto de nuestros colores patrios en banderas, estandartes, guirnaldas y un sinfín de figuras que adornan nuestras calles, plazas, negocios ambulantes, tiendas, jardines y casas. Asistiremos para unirnos al júbilo y compartir la alegría de los fuegos artificiales, la música y el mariachi, así como la comida típica que se coloca para convertir cada rincón en una verbena popular.
Esta tradición tuvo su origen en la noche del 15 de septiembre de 1810, cuando el cura Don Miguel Hidalgo y Costilla sonó la campana de su iglesia en Dolores para reunir a todos sus fieles y comunicarles que al grito de "Viva México", "Viva la Virgen de Guadalupe", el pueblo mexicano lucharía por su libertad. El general Porfirio Díaz, entonces presidente de nuestro país, encabezó una gran celebración en la que se condecoró a doce indígenas sobrevivientes que combatieron y ganaron en nuestra afamada ciudad de Querétaro durante la guerra de Independencia.
En todas las embajadas mexicanas del globo terráqueo se invita a los mexicanos, tanto turistas como residentes del lugar, para que se unan al festejo. En México se tañen las campanas del Palacio Nacional y de los distintos palacios municipales y delegaciones políticas del país, para recordarnos que la labor de nuestros compatriotas no debe ser en vano, que la libertad hay que cuidarla y apreciarla para conservar el México libre que la guerra de Independencia nos legó.
Muchos fueron los héroes que participaron en esta Independencia. Los nombres de Hidalgo, Allende, Aldama, Abasolo, Jiménez, Vicario, Mina y Morelos nos recuerdan la importancia de una patria libre e independiente. Recordemos el sacrificio de nuestros héroes al grito de: “Viva México”. “Vivan los héroes de la Independencia”.
Pero hoy, también hay héroes que no han derramado su sangre pero sí, su valentía, su coraje, su fidelidad y su testimonio. Son héroes en el silencio de su trinchera, de su oración, de su sacrificio, de su trabajo, de su hogar, de su soledad, de su enfermedad, de su pobreza, de su miseria, de su lucha incansable por la verdad, la justicia y la caridad. Buscando formar una nación libre y en paz.
Sabemos que el respeto juega un papel muy importante en este nuevo amanecer, sintiéndonos orgullosos de ser parte de México y comprometidos por el bien de los demás. Todo mexicano sabe sobreponerse ante los avatares de la vida y por supuesto sabe sacar fuerza de la debilidad para mantenerse siempre fiel. Católicos coherentes y comprometidos, católicos incansables y luchadores, católicos de una sola pieza que formamos este hermoso mosaico de nuestra madre la Iglesia.  ¡Hablemos claro!

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