viernes, 3 de agosto de 2012

¡Qué felicidad ser Sacerdote!


Vocación Sacerdotal


Hace tiempo circulaba por la blogósfera un video donde varios sacerdotes opinaban  
sobre la vocación sacerdotal o podríamos decir, sobre la razón de ser de un sacerdote. 
Se trataba de una campaña que la conferencia episcopal española hizo con motivo 
del día del seminario en la festividad de San José.

El pasado 28 de julio recordé con gran emoción un aniversario más de mi entrada 
al seminario menor. Quién lo iba decir que aquel niño inquieto, travieso y despierto 
hoy ya sacerdote podría estar escribiendo su testimonio:

"Hace 34 años cuando tan solo era un niño de 12 años, percibí con 
la inocencia e ilusión infantil la invitación de Cristo a seguirle. Sabía que 
El me quería para una gran misión: ser su Sacerdote por toda la eternidad. 

Aún recuerdo, la bendición de mi madre: “El Señor te bendiga y te proteja, 
el Señor vuelva hacia ti su semblante y te dé paz, en el manto de María 
esté mi hijo envuelto, no lo quiero ver muerto ni herido, ni de sus 
enemigos perseguido. Dulce Madre no te alejes tu vista de él no 
apartes, anda con él a todas partes y solo nunca lo dejes. Ignacio, tú mira 
a tu Cristo, hijo, no lo dejes, aunque mucho lo abandonen....” palabras 
que siguen resonando con mucha fuerza cada día en mi interior y que 
me impulsan a dar lo mejor para seguir en pie de guerra.


Gracias Señor, por estos años que me han purificado como oro en el crisol 
de mi sacerdocio. Ahora sigo caminando, siguiendo esa estrella que un 
día vi, y aunque en ocasiones se me oculta, tengo la profunda convicción 
que no voy solo por la vida, eres Tú quien guía mis pasos para seguir 
dando consuelo, luz, alegría, paz y esperanza a tantas almas buenas que 
has puesto en mi camino. Gracias a Uds. amigos que me han enriquecido 
con su testimonio en España, Italia y México.


No sé aún los años que el Señor me conceda de vida, pero sí sé, desde lo 
más profundo de mi ser y sin lugar a dudas, que cada latido de mi 

corazón será siempre una prueba del amor que le tengo a Él para vivir 
mi sacerdocio en plenitud hasta la muerte. ¡Que Dios los bendiga hoy 
y siempre!"

En este verano en muchos lugares se encuentran niños, adolescentes y jóvenes 
haciendo una experiencia vocacional, o un discernimiento para descubrir si Él
los llama a seguirle en el camino sacerdotal. Nos toca a nosotros, rogar al 
dueño de la mies que envíe obreros a su mies. No nos cansemos de orar por 
las vocaciones, la iglesia está necesitada de sacerdotes que sepan ser punto 
de referencia para las almas.

He leído diversas críticas del video que se centran en estas tres frases:
"te prometo un trabajo fijo ", "te prometo que nunca te arrepentirás", 
"te prometo que sabrán que has hecho lo correcto."

Se critica estas afirmaciones porque "duelen" a la sociedad actual. Todas ellas 
parten del concepto de vocación que se ha perdido o se considera un mito. Por 
eso, estás críticas son más bien elogios que  entendemos cuando encontramos 
de dónde parten. La vocación te lleva a trabajar sin atender a lo que ganes 
de sueldo, teniendo la certeza de que haces aquello para lo que has nacido y 
además estás completamente seguro.  Díganme si esto, no es maravilloso.

Les mostraré el video, ojalá pueda seguir dando la vuelta al mundo y 
sacuda a varias conciencias. Pero, como siempre habrá de todo, quien se 
queje y los desprecie. Quien se ría o se burle... eso implica que hemos acertado. 
Siempre seremos signos de contradicción por ser de los amigos de Cristo. 
Considero que es un video capaz de adentrarse en las conciencias y de hacer 
reflexionar a la juventud que llevan la vocación en su interior.

Recordémoslo siempre, un sacerdote es una bendición que Dios regala a su 
comunidad. Debemos ayudarles, apoyarlos, incluso sostenerlos si en un momento 
dado se tambalean. Somos tan humanos como Uds. pero su vocación los 
distingue, los hace ser diferentes y especiales por su carácter sacramental.



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