miércoles, 29 de agosto de 2012

Las dificultades nos hacen crecer!!!!


¿Qué hacer ante las dificultades? por lo general a todos nos pasa que nos agobiamos, queremos morirnos, nos es difícil aceptar las desgracias y tragedias del día a día.

La verdad que si uno lo ve con calma y lo analiza, verá que siempre se cumple el dicho, no hay mal que por bien no venga. Recuerdo una anécdota que siempre me llamó la atención y que encierra una gran verdad, les contaré:

Cuentan que un día un campesino le pidió a Dios le permitiera mandar sobre la naturaleza para que -según él – le rindieran mejor sus cosechas. ¡Y Dios se lo concedió! Entonces cuando el campesino quería lluvia ligera, así sucedía; cuando pedía sol, éste brillaba en su esplendor; si necesitaba más agua, llovía más regularmente; etc.

Pero cuando llegó el tiempo de la cosecha, su sorpresa y estupor fueron grandes porque resultó un total fracaso. Desconcertado y medio molesto le preguntó a Dios el porqué salió así la cosa, si él había puesto los climas que creyó convenientes.

Pero Dios le contestó – “Tú pediste lo que quisiste, más no lo que de verdad convenía. Nunca pediste tormentas, y éstas son muy necesarias para limpiar la siembra, ahuyentar aves y animales que la consuman, y purificarla de plagas que la destruyan…”-

Así nos pasa: queremos que nuestra vida sea puro amor y dulzura, nada de problemas. Y por eso estamos en el error, las dificultades, no las queremos, es más las evitamos porque nos incomodan, nos entristecen...

Considero que el optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas, no se echa para atrás. Por eso podemos afirmar que las dificultades son ventajas u oportunidades maravillosas, las dificultades maduran a las personas, nos purifican como el oro en el crisol, en definitiva, nos hacen crecer.

Por eso hace falta una verdadera tormenta en la vida de una persona, para hacerla comprender cuánto se ha preocupado por tonterías y nimiedades, por chubascos pasajeros y egoístas.

LO IMPORTANTE NO ES HUIR DE LAS TORMENTAS, SINO TENER FE Y CONFIANZA EN QUE PRONTO PASARÁN Y NOS DEJARÁN ALGO BUENO EN NUESTRAS VIDAS.

Como nos dice la escritura en Habacuc 3,17-19
"Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para mantenerme. Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en el Señor y me gozaré en el Dios de mi salvación. El Señor es mi fortaleza… y me hará andar sobre alturas".


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